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17 septiembre 2011


Crónica: El problema no es el lucro, es el precio.


Viña del Mar, Septiembre de 2011.
Mucho se debate por estos días en Chile acerca de la educación, su calidad, y su gratuidad. Es más, el debate ha alcanzado ribetes no esperados por la gran cantidad de adherentes al movimiento estudiantil, donde una sociedad se comienza a manifestar pro un problema que ha arrastrado desde hace años, sin embargo hoy es el momento de solucionarlo, y para ello colgarse del movimiento y liderazgo estudiantil es una opción valedera y necesaria.

No obstante lo anterior, y lo legítimo del reclamo ciudadano, se ha apuntado respecto a la imposibilidad de que instituciones de educación obtengan lucro con el servicio que entregan producto de una ley de la república que así lo dictamina, estableciendo el slogan más potente del movimiento estudiantil: “Fin al lucro en la educación”. Pero revisemos si esto es definitivamente el problema, o donde se debe de apuntar.

En la actualidad hay universidades que se entienden como públicas (aunque no lo son, acceden a recursos del Estado) y privadas (que entiendo igualmente podrían acceder a algún tipo de recursos), y mientras las primeras se declaran como entidades sin fines de lucro, las segundas tienen un montaje para que los dineros circulen por una serie de sociedades inmobiliarias y de otro tipo para terminar en los bolsillos de quienes colocaron los dineros para construir dichas universidades. Pero si la mayoría de los estudiantes que reclaman estudian en las Universidades públicas, ¿por qué tanto interés en lo que puedan hacer las privadas? ¿hay signos de que las universidades públicas estén rescatando dineros de alguna forma? La verdad, no lo creo. Sin embargo el precio que cobran las universidades públicas es tan alto como lo es en las universidades privadas, y allí la pregunta ¿porqué las universidades cobran un arancel tan alto que es imposible de pagar con el sueldo de la clase media (ni pensar en la clase trabajadora). Veamos.

Un arancel de una carrera como ingeniería en una universidad pública está alrededor de los $400.000 pesos mensuales, si a esto sumamos gastos de traslado, alojamiento en algunos casos, fotocopias, alimentación, etc., fácilmente podemos llegar a establecer una  mensualidad de $500.000 pesos en educación, gasto absolutamente inviable para una familia de clase media, ni pensar en una de clase trabajadora, lo que ha producido que las familias deban endeudarse de alguna forma para solventar dichos gastos, y si analizamos qué han hecho los últimos gobiernos (incluido el de Pinochet) es simplemente dar más alternativas de endeudamiento: con las universidades, con los bancos, con corfo, etc., siempre se terminará el proceso con una deuda increíble, y esto no es producto de si había lucro o no, simplemente del precio que tienen las carreras universitarias.

Ahora bien, ¿porqué una carrera cuesta lo que informa la universidad? ¿Cuáles son las variables que conforman el precio? ¿Cuánto hay de profesores, mobiliario, administrativos, extensión, investigación, servicios en términos porcentuales en un arancel? Creo personalmente que nadie lo sabe, es una investigación difícil de establecer, y más aún, no tiene sponsor dentro de las universidades y fuera de ellas. ¿Porqué? Porque las universidades públicas se han convertido en entidades tan mal administradas que incluso algunas están en quiebra, y no centran su atención en la administración eficiente, y por otro lado, desde fuera nadie quiere arreglar un entuerto que ha significado ganancias para varios actores.

¿Qué pasaría si las carreras costaran un precio alcanzable por la clase media? ¿Si hoy tuviera que pagar por un alumno cerca de $100.000 sería tan dramática la situación? Probablemente no, pensando que la clase media podría financiar el arancel sin tener que contraer deudas, y que las clases más desvalidas pudieran acceder a becas y gratuidad, la atención ciertamente se centraría en otros temas, como la calidad, el currículo, la formación integral del alumno y no solo lo técnico, en fin.

¿Qué impulso hay para que las universidades bajen sus aranceles? Ninguno, entre ellas se miran igual que los boliches de una cuadra a otra, y establecen sus precios (aranceles) de acuerdo a la competencia, promedio en la región, los suben cada año más, y como saben que el problema está en la vereda de los usuarios (clientes, familias, estudiantes) los mandan a firmar créditos que terminan por reventar a las clases trabajadoras del país.

14 mayo 2011

Opinión: El virus de la basura en Chile.

Viña del Mar, Mayo de 2011
El virus de la basura se ha ido propagando en Chile, así es, basta con mirar alrededor nuestro para darse cuenta que estamos rodeados de basura y, peor aún, de personas que no trepidan en aportarla directamente a la calle, donde caminamos todos, donde pasamos muchas horas al día, y para rematar, es una actitud que lleva decenas de años arraigada culturalmente. ¿Y porqué hablo de virus? Simplemente porque se contagia por contacto directo, de padres a hijos, de hermanos mayores a menores, de amigo a amigo, entre vecinos, compañeros de colegio, y así. Un padre que bota papeles en la calle delante de su hijo está diciéndole sin querer “hijo, puedes botar basura en la calle”, o peor aún, “hijo, la basura se bota en la calle”.

Para graficar cuánto virus de la basura hay en Chile vamos a identificar algunas de las siguientes actitudes:

(1) Botar colillas de cigarro: ¿Cuántas veces ha visto a personas que pasan inadvertidas (ya que es un mal común, tontera arraigada) y botan la colilla del cigarro en la calle y/o vereda una vez que el cigarro se ha consumido. Algunos los tiran para ver cuan lejos llegan con la colilla, otros los botan de manera disimulada, y otros simplemente la tiran y le pasan el zapato encima para apagar el cigarro y de pasada diseminar mucha mugre en el piso. Pero hay dos tipos de seres que se adjudican el trono de la tontera, aquellos que botan la colilla desde un vehículo, en especial cuando pasan por lugares con pastizales o bosques, y otros que botan la colilla (sin pisarla) ¡al costado de una bencinera! No sólo agregan basura sino que pueden (y de hecho lo hacen) provocar incendios. Claro está que estos seres, según indica el sentido común, no tiran las colillas en sus dormitorios o living, ni menos las dejan encendidas sobre sus cocinas.

(2) Botar papeles a la calle: Más benigno que el anterior, ya que no provoca incendios, sin embargo es el virus más común y desplegado en nuestra comunidad, ya que se encuentra en distintas áreas sociales, edades, sexo, y nivel educacional. Basta con colocarse fuera de grupo de tiendas para ver cuanta gente bota las boletas al salir del negocio, o ver cuando la gente se baja de un bus y tira el boleto. Ya más duro es ver cuando niños pequeños tiran el envoltorio de un dulce, de un helado, o el paquete del snack que ya ha consumido, y sus padres no recogen su basura ni menos le indican que es acción es indebida y debe botar la basura en un basurero.


(3) Botar los chicles: ¿Qué más desagradable que pisar y pegarse un chicle en el zapato? Lo hay, pegarse el chicle en un pantalón o encontrarlo pegado en una mesa.  Hay gente que piensa que botar un chicle al suelo es tan inocente y que no tiene consecuencias que lo hace a menudo. Hay experiencias en países que incluso se ha prohibido el consumo de chicles dada las consecuencias que había al botarlos en el suelo o pegarlos en el metrotren.

Es mucha la basura que circula en nuestro país, en particular en los sectores más periféricos de nuestra ciudad, donde la basura está concentrada en botaderos ilegales, y lo anterior es pan de cada día, no es que sean más sucios o generen más basuras que los sectores más acomodados, simplemente tienen menos conciencia al respecto, menos motivadores, y un freno de mano desde el punto de vista del ejemplo, muchos adultos haciéndolo mal que propagan este mal en sus hijos.

Si bien hay nuevas experiencias que han tratado de mitigar este virus, como mayor cantidad de basureros, ceniceros puestos en puntos clave como en las salidas de algunas estaciones del Metro o puntos neurálgicos, postes donde hay unas tablas que indican de manera amistosa “Pega tu chicle aquí”, y carteles indicando que no tire basura, no hay mejor que la vacuna de la educación, tanto en el colegio como en la casa, de modo que las nuevas generaciones sean más limpias y ordenadas que las anteriores, ese es uno de los desafíos que tiene Chile.

24 abril 2010

Opinión: Los pastores que comían ovejas.


-->Santiago de Chile, abril de 2010.
Y se destapó no más la olla, claro está que no hemos tocado el fondo de la misma, sólo sabemos que el mal olor que se dejaba asomar de vez en cuando efectivamente tenía asociado un trozo de carne que estaba putrefacto, realmente podrido y hediondo. Bueno, salió la tapa y se vieron varias piezas conocidas que estaban en pleno estado de descomposición.

Hace mucho rato que la olla despedía mal olor, efectivamente hace mucho tiempo, y de cuando en cuando aparecían en la prensa denuncias acerca de sacerdotes que realizaban alguna actividad reñida con sus votos, peor aún, reñidas con la ley; nos referimos a actividades pedófilas y de abusos sexuales contra niños. En los últimos años han proliferado las noticias de curas investigados por la justicia dado que hay denuncias de pedofilia por parte de los afectados, y la olla no sólo está en Chile, sino que está replicada en varios países como USA, Colombia, Brasil, Irlanda, y otros más.

Lo que llama la atención es que en varios de estos casos, donde la justicia comienza a operar recientemente, la Iglesia Católica ya había investigado – y en algunos de ellos – incluso había dictado algún tipo de sentencia, dicho sea de paso las sentencias normalmente eran del tipo espiritual, ejemplo, ciclos de oración y penitencia, retiros en conventos, cambios de diócesis, es decir, una sentencia tan dura como una esponja de baño o una sustancia.

Quizás uno de los ejemplos que mejor grafica la indiferencia y desidia con que la Iglesia Católica enfrentaba estas denuncias es la situación de monseñor Francisco José Cox Huneeus, quien durante muchos años abusó de niños y jóvenes en distintas ciudades de Chile, según consta en distintas investigaciones periodísticas. Miembro de una conspicua familia chilena, monseñor Cox a corta edad ocupaba cargos de importancia en la jerarquía eclesiástica; fue amigo y compañero de curso del cardenal Francisco Javier Errázuriz en Roma, fue nombrado Obispo y trabajó en el Vaticano, sin embargo fue destinado como segundo a bordo en la diócesis de La Serena, donde trabajó bajo la supervisión de Bernardino Piñera, y ya desde esa época se pensaba que en Roma había sido castigado por algo y fue devuelto a Chile a un cargo de segunda importancia. Varios sacerdotes denunciaron en los años siguientes a monseñor Cox ante las situaciones que les tocó presenciar, y dichas denuncias llegaron a oídos del mismo Piñera, y los entonces obispo Alejandro Goic y arzobispo Carlos Oviedo Cavada.

Fueron tantas las denuncias recopiladas por la jerarquía de la época y que fueron desestimadas, algunas a título de que Cox Huneeus pertenecía a otra congregación (la comunidad de Schoensttat) que se suponía era la que debía tomar cartas en el asunto, que cuesta entender realmente el porqué el afán de cubrir a este prelado (delincuente en realidad), más aún cuando las denuncias venían desde sacerdotes que trabajaron con Cox. ¿Afán de defender la imagen santa de la santa Iglesia Católica?

Según un ex sacerdote que estuvo ligado a la Iglesia en los tiempos que Cox era arzobispo de La Serena, la jerarquía no trata la homosexualidad ni las actitudes pederastas como un “pecado”, sino como “una debilidad”. Las relaciones con mujeres, no obstante, son “consideradas una herejía y los sacerdotes que son sorprendidos o deciden dejar el sacerdocio para construir una familia son excomulgados y enviados fuera de la zona donde ejercían para evitar ‘el escándalo’. En cambio, en casos como el de Cox, son paseados por distintos puestos, como si con eso se borrara el problema”. Cabe señalar que Cox fue nombrado arzobispo “emérito” a los 62 años de edad por la Iglesia, es decir, fue “jubilado” de las labores pastorales 13 años antes de la edad acostumbrada (75 años). Fue destinado a Colombia donde realizó tareas administrativas, y luego “se le recomendó” que tomara un retiro de penitencia para lo cual abandonó Chile y se encuentra en un monasterio.

Finalmente, cuando estamos a horas de que el Cardenal Francisco Javier Errázuriz envíe una carta pastoral a toda la curia en Chile refiriéndose a los casos denunciados de pedofilia y abusos, tanto en Chile como en el extranjero, es de esperar que al menos cuando estén mencionando el sermón dominguero y reflexionando acerca de las acusaciones de pedofilia, todos y cada uno de los sacerdotes de la Iglesia se lleven la mano empuñada al pecho y exclamen con profundo dolor y vergüenza “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”.

31 diciembre 2008

Opinión: El Gran Traficante de la Fe.

Quienes me conocen de hace un tiempo saben que no comulgo con ninguna religión, en especial la católica que es la que más conozco por temas de cercanía. Sin ánimo de explicar en profundidad mi posición (la cual es libre y soberana, no tengo porqué explicarla), son tantas las incongruencias que hay entre el discurso del evangelio con las acciones de los sacerdotes (en especial la clase ejecutiva de la curia), que uno se confunde en quien creer. Veamos a quien creerle.

Por una parte, la Biblia no es más que una colección de cuentos de ciencia ficción, algunos bien entretenidos, con enseñanzas de por medio, pero fábulas y narraciones sin ningún valor histórico al fin y al cabo, y con algunos pasajes incluso bien idiotas (Léase la creación del universo, el paraíso y la creación del hombre con la mujer, la inundación del mundo con Noé como protagonista, etc.).

Por otra parte, los “narradores oficiales” (entiéndase obispos, cardenales y superiores a éstos) que invitan a seguir la senda de los protagonistas de estos cuentos fantasiosos carecen de algunas características básicas que construyan o sustenten su credibilidad; andan en sendos vehículos, viven en casas en barrios acomodados, tienen mozos o nanas a tiempo completo, usan trajes costosos, cargan anillos de oro, y cargan grandes cruces de plata en el pecho. Si fuese una adivinanza uno podría pensar que describo a un traficante de drogas, sin embargo, algunos se escapan a la norma y son seres viles que trafican la fe, el perdón y el castigo, como bienes que sólo puede ser administrados por sus manos cardenalicias.

Paso a continuación a ejemplificar a quien se ha ganado el título del Gran Traficante de la Fe, Gran confidente y perdonador de Asesinos, perseguidor e inquisidor de quienes realmente profesan la fe y siguen el ejemplo de Jesús (¿será esto por envidia o porque lo hacen ver demasiado mal?), y finalmente, el cuerpo que encarna la vergüenza de Cristo: bienvenido Cardenal Jorge Medina.

Este ser, que para algunos es el real orgullo de la Iglesia chilena, tiene a su haber varios numeritos que hacen palidecer su traje de cardenal, y sólo terminan retratándolo como lo que es, un simple viejo pechoño, especializado en descalificar desde su tribuna, condenar con pompa, y ampararse al lado de asesinos y ladrones (dime con quien andas y te diré quien eres).

Fue silenciosamente (como suelen ser los cobardes y las serpientes) un enemigo enconado de la Vicaría de la Solidaridad, tanto así que para aceptar su nominación como Arzobispo de Santiago puso como condición el cierre de la agrupación, la cual era dirigida por sacerdotes ligados a la Teología de la Liberación, es decir, enemigos de la Iglesia desde el punto de vista de Medina.

Por otra parte, ha perseguido al Jesuita Felipe Berríos, cabeza de la campaña Un Techo para Chile, quien tuvo la mala fortuna de emitir una opinión personal respecto a Medina (dijo “le hace daño a la Iglesia Católica”). Medina ha solicitado oficialmente a la dirección mundial de los Jesuitas que condene la insolencia de Berríos hacia un purpurado, y se refiere a Berríos por su nombre evitando mencionar que se trata de un sacerdote.

Por último, fue el gran defensor de Pinochet dentro de la curia, llegando a defender la institucionalidad del tirano en tiempos de la Junta de Gobierno, seguramente entusiasmado por que dicho gobierno podría hacer desaparecer a sus enemigos más acérrimos, los comunistas. En tiempos más actuales ha celebrado misas privadas para la familia Pinochet recordándolo como si fuera un prócer caído en alguna lucha heroica, sin atisbo de mencionar alguno de los pecados que encarnó el tirano (al menos tiene dos pecados escritos en las tablas: no matarás y no robarás, y ambas las hizo de manera magnánima).

24 marzo 2006

Opinión: Adoctrinamiento político en las empresas.

No es desconocido para nadie, o al menos impensable, que en la actualidad toda empresa tiene políticas definidas en distintos ámbitos: recursos humanos, contrataciones, tipo de inversiones, y aunque no sea presentable, sexo, política y religión de sus empleados.

Sin embargo, hay empresas que pretenden tener políticas que hagan gobernables y sustentables su modelo de negocio, realizando – al igual que lo hacían los gobiernos marxistas – mucha propaganda acerca de ellas mismas, usando frases hacia sus empleados como “lo bueno que somos contigo”, “que somos justos y solidarios en la escala de remuneraciones” y que “tenemos una red de protección y bienestar para tu familia”, entre otras auto alabanzas.

Por otra parte, este mismo tipo de empresas plantean la antipropaganda del resto de las empresas, una suerte de panfleteo, es decir, colocan en la mente de los empleados miedos y temores acerca de lo que puede ser su desempeño y bienestar personal en otro lado, usando ejemplos como “mira lo que le pasó a fulano que trabajaba aquí, se fue por más dinero, lo despidieron y lleva más de 6 meses sin trabajo”, o “supieron que en tal empresa despidieron a más de tantos empleados”, o “fui a tal empresa y los empleados no tienen café y sus espacios de trabajo son deplorables”. Obviamente cada una de estas afirmaciones puede ser cierta en su contexto, pero no pueden representar a una realidad tan diversa como el interior de todas las empresas existentes.

¿Qué logran con esto? Un adoctrinamiento político de sus empleados, quienes después de escuchar estos discursos de autoalabanzas y despliegues de temores no son capaces de vislumbrar otro modelo de organización, transformándose en un proletariado autocomplaciente, incapaz de concebir otras realidades, o al menos, descalificándolas de plano como una alternativa.

¿Quiénes son los más proclives a ser adoctrinados? Alumnos recién egresados de las universidades, quienes carecen obviamente de experiencia laboral en múltiples organizaciones, y al igual que en los partidos políticos, son receptores fértiles de las ideas y planteamientos de los jerarcas del modelo.

Sin perjuicio de que este tipo de empresas posean un modelo válido, ya que actúan dentro del marco de la ley y las buenas costumbres (generalmente), tienen como referentes modelos ya obsoletos; los regímenes marxistas. Éstos, a pesar de sus “bondades” (protección social, eliminación de clases sociales, aseguramiento de un bienestar básico en alimentación, salud y educación) desaparecieron porque no supieron comprender que al final el hombre es un ser que por esencia desea poseer más, y que está en su debido derecho el querer esto.

Así como desaparecieron los regímenes marxistas, así como es una interrogante que pasará en Cuba cuando ya no esté su jerarca 3 o 4 horas seguidas adoctrinando a su pueblo, la proyección en el tiempo de empresas que utilizan este modelo de adoctrinamiento también es mínima, ya que dependerán siempre de la inmadurez que mantengan sus jóvenes empleados, o bien, de la capacidad de vida de sus jerarcas, y ambos, a la luz de la razón, están lejos del alcance de la mano para manipularlos porque son parte estructural de la naturaleza.

05 septiembre 2005

Opinión: Al Capone, la historia vuelve a repetirse en Chile.

Santiago de Chile, 2005.

No deja de sorprenderme la validez de la frase tan recurrente "La historia vuelve a repetirse", ya que si bien, las situaciones humanas, por su origen y esencia tienen una probabilidad bastante alta de volver a suceder, cuando esta frase se hace viva en tu país, frente a tu nariz, tiene otro impacto. A esta altura no sorprendo a nadie, siempre fui opositor a la dictadura de Pinochet, motivos sobran, y no es la idea hacer una catastro de éstos ya que faltarían líneas. Pero quiero declarar que siempre estuve convencido que era asesino, mafioso y ladrón.

Asesino; por todos los casos de DD.HH. habidos en nuestro país ligados a su régimen de muerte, porque sus palabras llenas de odio a los que pensaban distinto a él lo delataban, porque en sus discursos siempre habló que terminaría con los comunistas, socialistas, miristas, con los "señores politiqueros", y cuantos tuvieran deseos de volver a un régimen democrático.

Mafioso; porque en su gobierno de facto dejó "arreglados" a toda su parentela, amigos y amigotes, porque hizo de las empresas públicas negocios familiares, porque se reunía a menudo con sus matones para ver si habían cumplido sus órdenes al pie de la letra, y porque se enriqueció a costa de las armas y guerras ajenas.

Ladrón; porque se construyó mansiones a cuenta de todos los chilenos, porque se dejó automóviles y escoltas que pagamos todos, porque se "embolsó" parte de nuestro patrimonio (el Diario de Carrera, la espada de O'Higgins, y quizás cuantas otras joyas de nuestra historia), porque no paga sus impuestos y no declara sus ingresos como los chilenos bien habidos.

Revisando unos libros en estos días, encontré la historia de Al Capone, quizás el asesino, mafioso y ladrón más famoso, y me sorprendió cuanta similitud tiene con Pinochet; no sólo posee y hace suyo los tres adjetivos mencionados, sino que paradojalmente a Al Capone nunca pudieron probarle los asesinatos y fue a parar a la cárcel por evasión de impuestos, acuñando de pasada el concepto de "lavado de dinero" por sus lavanderías, y finalmente, luego de salir de la cárcel pasó sus últimos años enfermo en su mansión en Florida.

A esta altura, no espero ya que Pinochet sea condenado por asesino, tampoco por mafioso, y por ladrón tiene un séquito de abogados desvergonzados que lo van a defender hasta su muerte, pero al final del día, cuando la historia haya recogido muchas páginas, se habrá olvidado probablemente al mafioso de Chicago, y estará en nuestra memoria Augusto Pinochet, ocupando ahora con honores de sobra el sitial de Al Capone.

13 julio 2005

Opinión: Trazabilidad y TI, hacia la transparencia total.


Artículo publicado en El Mercurio de Valparaíso, Sección Economía. (13-Julio-2005)

En lo que llevamos del año, se ha hablado mucho acerca de la trazabilidad y de cómo este concepto afecta al proceso exportador chileno, en términos de que los productores deben ser capaces de demostrar la composición, proceso y traslado que ha afectado al producto alimenticio que exporta a Estados Unidos y/o Europa. Pues bien, la oferta disponible permite cubrir las necesidades de esta industria, pero qué pasa con la transparencia en otras actividades de nuestro país.

Por ejemplo, el caso de las licitaciones, sean de organismos públicos o privados, también son procesos aptos de ser “trazados”, ya que a partir de una adjudicación se podría establecer con claridad, rapidez y efectividad todos los pasos que sucedieron antes de dicha adjudicación, como la evaluación de la oferta económica, de la oferta técnica y de los antecedentes de la empresa, así como de la revisión de la boleta de garantía, las consultas y respuestas del proceso, las bases de licitación y el registro de participantes, hasta llegar finalmente a la publicación del llamado a concurso. ¿Pueden imaginarse a diputados accediendo a través de su notebook a un sistema de trazabilidad de licitaciones del Estado? Sí, es posible, la tecnología disponible permite hacer esto sin complicaciones.

Por otra parte, en el sistema judicial, cuando se establece un caso, se abren varias hebras de investigación, y cada una de éstas puede desencadenar otras investigaciones, diligencias y generar pruebas, atenuantes o coartadas para finalmente terminar en una sentencia. Para alguien que toma un expediente en la mitad de un caso no resultaría fácil enterarse de por qué y cómo se llegó a las instancias actuales de la causa. Sin embargo, si el caso judicial se encuentra “trazado” se podría informar de manera sencilla todos los pasos que se han realizado para llegar a tal o cual situación, pudiendo mostrar la secuencia, la agregación de pruebas (documentación) en distintas etapas del proceso.

Otro caso es la atención de reclamos en una institución privada. ¿Cuántas veces le han dicho que estampe un reclamo en el libro que existe para ello? Bueno, si se tiene la suerte de que el libro exista, al menos podrá desquitarse en sus hojas. No obstante, es muy probable que nunca más se sepa qué pasó con dicha situación. Ahora, imaginemos una organización moderna, en la que si se tiene un cliente con un reclamo, éste puede ingresarlo en el computador que existe a su disposición o bien a través de la página web. Más aún, este cliente puede hacer seguimiento del estado de su reclamo. Ante esto, no cabe duda que el nivel de satisfacción de dicho cliente será mayor al que sólo pudo escribir en un libro, pudiendo revisar la traza de su reclamo y ver efectivamente que la organización se ha hecho cargo de su solicitud. El SERNAC ha avanzado en estos términos, integrando incluso reclamos desde otras instituciones del Estado.

Finalmente, hay que poner énfasis que los sistemas de trazabilidad permiten en la actualidad mucho más que llevar un cúmulo de información y procesos; dan la posibilidad de exponer en forma transparente la manera en que se hacen las cosas, lo cual es tan válido para el proceso exportador hortofrutícola, los procesos de licitaciones, o cualquiera que tenga un inicio, un desarrollo y un fin. Por lo tanto, nuestra institucionalidad debe aspirar a ser transparente no sólo por las exigencias de las grandes potencias, sino que responder de la misma forma a la ciudadanía. ¿Cuánto tiempo pasará hasta que todo esté trazado y transparente? Dependerá de la voluntad política de hacerlo, ya que la tecnología para esto ya está al alcance de la mano.

11 marzo 2005

Opinión: TI y Trazabilidad, dupla clave para la Industria Exportadora Chilena.

Columna de opinión publicada en:
- Suplemento Especial para PYMES, Diario Las Últimas Noticias (Julio-2005).
- Revista Negocios Globales, Año 1, Nº1 (Mayo-2005)
- El Mercurio de Santiago, Sección Economía y Negocios (Marzo-2005)
- Diario La Nación (Marzo-2005)

Mucho se habla sobre trazabilidad en estos días, ya que el 1 de enero del 2005 entra en vigencia la normativa que exige a las empresas exportadoras chilenas tener un registro de trazabilidad de sus productos, en especial para aquellas que colocan sus productos en el mercado norteamericano y europeo. Para aquellos que no saben que es trazabilidad, en términos muy simples, es el registro de información que permite saber todos los procesos a los cuales ha sido sometido un producto exportable y los insumos y personas que han intervenido en ellos.

Es decir, si tomamos el caso de una partida de duraznos frescos que se venden en un supermercado en New York, a través de su registro de trazabilidad podríamos saber de que predio (cuartel) vienen los duraznos, cuando fue transportada y por quien al packing, como fueron procesados y envasados, cúando y por quien fueron transportados al barco, quien los trasladó hasta USA y en que fechas, quien los recibió allá, y finalmente quien los transportó internamente en dicho país. Este registro de información permite – en caso de una consulta sanitaria – responder acerca de todos los procesos que han estado ligados a la colocación de estos duraznos hasta la góndola de un supermercado en USA.

Ahora bien, aún cuando en la actualidad existen registros de producción y elaboración de productos exportables (en especial los hortofrutícolas y animales) sujetos a algunas normativas y buenas prácticas, los tiempos de respuesta que deberá cumplir nuestra industria exportadora no son factibles si estos registros se encuentran en papel o disgregados en planillas Excel, por lo que el buen uso de tecnología de la información se hace imprescindible para ello. Por lo tanto, el desafío de las empresas de TI de Chile es proveer a nuestra industria exportadora de plataformas que permitan, además de llevar el registro de trazabilidad, responder a los clientes de manera fidedigna y oportuna los datos relacionados a los productos exportables. En esto, Internet juega un papel preponderante, ya que la red global permite colocar a disposición de quienes deseen consultar – en cualquier momento y lugar – los datos y reportes necesarios para cumplir con las exigencias de los mercados norteamericano y europeo, con estándares de seguridad apropiados, de modo que la información esté siempre disponible sólo para aquellos habilitados para verla y/o consultarla.

Esto si bien ha sido visto como una carga impositiva (o proteccionismo) para países exportadores como el nuestro, que trae ligado un sinnúmero de dificultades como inversión, desarrollo tecnológico, capacitación, entre otras varias actividades, debe ser visto como una oportunidad más de fortalecer nuestras manufacturas y de mantener el reconocimiento de la comunidad internacional sobre la calidad de nuestros envíos.

Al final del día, cuando nuestra industria exportadora tenga su información de trazabilidad disponible para sus clientes en el mercado norteamericano y europeo, no sólo habrá cumplido una exigencia impuesta (de imponer, no de “impuestos”) por dichos mercados sino que habrá agregado más valor a sus productos, haciendo más competitiva aún a nuestra industria exportadora, motor del desarrollo de Chile, para todos los mercados que quedan por abordar.
 
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